Las Olimpíadas Mundiales de Ajedrez (XIV)

Las Olimpíadas Mundiales de Ajedrez (XIV)
Jesús G. Bayolo

Por Jesús G. Bayolo

 CUBA SE REINTEGRA EN LEIPZIG 1960

Entre el 17 de octubre y el nueve de noviembre de 1960 se disputó en dos pisos del antiguo  edificio Ring Messhaus de Leipzig, República Democrática Alemana (RDA), la XIV Olimpíada Mundial de Ajedrez, con participación récord de 40 países. Como la anterior cita ocurrió en Munich-58, en suelo alemán se celebraron dos olimpíadas consecutivas, pero ocurrieron en dos países: RFA y RDA.

Hubo cuatro grupos eliminatorios de diez equipos. Clasificaron los tres primeros de cada uno para el Grupo A, los siguientes para el B y los 16 restantes fueron ubicados en una final C. Una curiosidad técnica es que los del Grupo C compitieron por Sistema Suizo (a 11 rondas), siendo la primera vez que se emplea esta forma de juego en olimpíadas.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) ganó todos sus matches en las dos fases y retuvola Copa Hamilton Russell, con cinco puntos de ventaja sobre los Estados Unidos, medallistas de plata.

Entre los grandes acontecimientos Leipzig 1960 está que cuatro de los seis soviéticos ganaron  el oro por sus actuaciones individuales, así como el hecho de que fue la única cita en la que compitió Mijail Tal como campeón mundial, curiosamente uno de los dos que no conquistó la dorada en su tablero (el primero), debido a que encajó la única derrota de su equipo, nada menos que en la ronda final, frente al británico Penrose.

Tal en 1960

Así rindieron: Tal 11/15; Botvinnik 10.5/13; Keres 10.5/13; Korchnoi 10.5/13; Smislov 11.5/13; Petrosian 12/13.

Otro de los sucesos estelares de Leipzig 1960 fue el debut de Robert Fischer en citas olímpicas, con 17 años, encabezando el equipo de los Estados Unidos, que concluyó con plata: Fischer 13/18; Lombardy 11.5/17; R. Byrne 12/15; Bisguier

11.5/16; Rossolimo 3.5/6; Weinstein 6.5/8. En la fase final Fischer jugó las 11 partidas, logrando ocho puntos. Sufrió una sola derrota, ante Gligoric.

Y la presea broncínea se la agenció Yugoslavia: Gligoric 12/17; Matanovic 10.5/17; Ivkov 12/16; Bertok 7.5/13; Damjanovic 7/10; Vukcevic 4/7.

La tabla final de posiciones en el Grupo A quedó así: 1.URSS, 34 puntos; 2.EE.UU., 29; 3.Yugoslavia, 27; 4. Hungría, 22.5; 5. Checoslovaquia, 21.5; 6. Bulgaria, 21; 7. Argentina, 20.5; 8. RFA, 19.5; 9. RDA, 19; 10. Holanda, 17; 11. Rumanía, 16.5; 12. Inglaterra, 16.5.

En el Grupo B, discutiendo los puestos del 13-24, siguieron: 13. Suecia; 14. Israel; 15. Austria; 16. Dinamarca; 17. Finlandia; 18. Noruega; 19. Cuba; 20. España; 21. Polonia; 22. Chile; 23. Islandia; 24. India.

En el C, discutiendo los puestos del 25 al 40, concluyeron: 25. Filipinas; 26. Indonesia; 27. Mongolia; 28. Albania; 29. Ecuador; 30. Portugal; 31. Francia; 32. Italia; 33. Bélgica; 34. Túnez; 35. Grecia; 36. Bolivia; 37. Mónaco; 38. Irlanda; 39. Malta; 40. Líbano.

Pródiga tanto en resultados sorpresivos como en partidas brillantes fue esta olimpíada. En el primero de los casos, además del ya reseñado de Mijail Tal, tenemos la derrota de Fischer frente al ingeniero ecuatoriano César Muñoz, y la de Max Euwe frente al indio Aaron. En el caso de las partidas, destacan las victorias de Tal sobre Najdorf, Szabo y Padesvky, así como la de Botvinnik sobre Eliskases, Neikirch sobre Pachman, Fischer sobre Letelier y Najdorf sobre Bobotsov.

Pero la más espectacular de todas fue una que concluyó en tablas, entre dos genios: Robert Fischer y Mijail Tal, que asemeja una pelea de boxeo por sus golpes constantes, aunque duró solo 21 lances y resultó tablas por jaque perpetuo.

Fischer-Tal- Leipzig 60

Se cuenta que al concluir el duelo, Fischer le dijo a Tal: – No juega usted mal.

Y que Tal  le respondió: – ¡Caramba! Es la primera vez que usted lo reconoce… y si me hubiera ganado, afirmaría que jugué como un genio.

MEDALLISTAS DE ORO

 

1- Robatsch (Austria)          11   5    0     13,5      84,4%

2- Botvinnik  (URSS)            8    5    0     10,5      80,8%

3- Keres       (URSS)            8    5    0     10,5      80,8%

4- Tan    (Indonesia)           14    5    1     16,5      82,5%

  Miagmarsuren (Mongol) 14    5    1     16,5      82,5%

5- Smislov    (URSS)          10    3    0     11,5      88,5%

6- Petrosian  (URSS)          11   2    0      12         92,3%

 

La excelente labor de Karl Robatsch en el primer tablero fue jugando la mucho menos fuerte final B, y ese curioso resultado idéntico que provocó la entrega de dos oros en el cuarto tablero ocurrió en la final C.

EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE ARTE AJEDRECÍSTICO

Un gran acontecimiento del que pudieron disfrutar los asistentes a Leipzig en 1960 fue la Exposición Universalde Arte Ajedrecístico, que se organizó de forma paralela, con documentos históricos, bibliográficos, artísticos y  de cuanto tuviera relación con el ajedrez. España presentó lo que más llamó la atención de todos: la máquina del ingeniero Leonardo Torres Quevedo, por la forma ingeniosa y efectiva en la que daba mate de rey y torre contra rey.

Esta es una de las más ingeniosas invenciones, en la época anterior al surgimiento de la computación. Leonardo Torres Quevedo vivió casi 83 años entre el 28 de diciembre de 1852 y el 18 de diciembre de 1936. De profesión ingeniero, por sus prestigiosos trabajos se le considera un precursor en los campos de la cibernética, el cálculo analógico y la informática.

Su robot automático que da mate de Rey y Torre contra Rey, que hizo las delicias de los asistentes a Leipzig, data de muchos años antes. Construido sobre la base de principios cibernéticos en 1912, causó  asombro y admiración cuando fue expuesto por primera vez en 1914, en París. Actualmente se encuentra en el museo de la Universidad Politécnica de Madrid.

CUBA, 10 AÑOS DESPUÉS

En febrero de 1960, formando parte de una delegación de alto nivel dela Unión Soviética, visitó a Cuba el GM Paul Keres. El presidente de la Federación Cubana entonces, AI José Luis Barreras, sabía que Keres era el ajedrecista favorito del Comandante Ernesto Che Guevara –se lo había dicho– y se lo comunicó de inmediato. En la primera oportunidad Barreras hizo la presentación y en la larga charla entre Keres y el Che, el Gran Maestro le habló de la Olimpíada de Leipzig, y le sugirió que era una buena oportunidad para la reinserción de Cuba.

El deporte cubano estaba en plena reorganización, luego del triunfo revolucionario de 1959 y al Che le pareció excelente esa idea. El primer campeonato nacional en la nueva etapa social que estaba viviendo Cuba sirvió de base para integrar el equipo que asistió a  Leipzig. Fue la tercera incursión cubana (luego de Buenos Aires 39 y Helsinki 52) y la base de una pirámide de participación en la que solo han existido dos ausencias hasta el presente: Haifa 76 y Manila 92.

Bisguier vs González en Olimpíada 60

Cuba fue ubicada en el Grupo 4 preliminar, en el que clasificaron Estados Unidos, Yugoslavia y RDA para la final A. Una gran sorpresa estuvo a punto de originarse en la tercera ronda, cuando parecía que Cuba iba a derrotar a Estados Unidos. Fue el primer duelo de Jiménez con Fischer, y en posición que le favorecía ligeramente al cubano, aceptó las tablas que le propuso Fischer en el lance 24.

Cuenta José Luis Barreras, capitán del equipo, que tan clara parecía la victoria cubana, que Lombardy  y Fischer le propusieron concluir en tablas las otras tres partidas, de manera que el match quedaría igualado a dos. Barreras consultó con los jugadores y González y Cárdenas dijeron que ellos estaban ganados frente a Bisguier y Wenstein, respectivamente…

Sucedió que tanto González como Cárdenas cometieron errores fatales, que les costaron las partidas. Cobo, que tenía una posición complicada logró entablar con Robert Byrne y de esa manera un match que “pintaba” 3-1 favorable a los cubanos, concluyó efectivamente 3-1, pero favorable a los norteamericanos.

En la última ronda se enfrentaron Bélgica y Cuba, ambos con posibilidades de pasar al Grupo B. La victoria de Raúl Cárdenas frente al belga Van Shoor fue uno de los momentos más emocionantes de Cuba en olimpíadas, pues aseguró el pase. Allí, al lado de la mesa en la que obtuvo su triunfo, emocionado Eleazar Jiménez lo cargó en peso. España, Chile y Cuba, por ese orden, pasaron para la final B, para discutir los puestos del 13 al 24.

Algunos datos sobre Raúl Cárdenas Valdés: nació el 11 de enero de 1934 en Placetas (Villa Clara). Graduado como Contador Público, falleció pocos meses después de esta Olimpíada, cuando se dirigía al corte de caña en una Zafra del Pueblo. La academia de ajedrez de Santa Clara, inaugurada el 28 de febrero de 1965, lleva su nombre.

Ya en el grupo B el equipo cubano quedó séptimo con 23 puntos, los mismos que Noruega (sexto). Eso significó el lugar 19 en la clasificación general. La actuación de los cubanos fue la siguiente:

   Ajedrecista              G    T      P     Ptos    %

 

1- Eleazar Jiménez       4    11     3     9,5       52,8

2- Eldis Cobo                9     7      4     12,5     62,5

3- Juan González          5    6      7      8          44,5

4- Román García           3    4      4      5         45,5

5- Raúl Cárdenas          4    6      3      7          53.8

 

La positiva labor rendida por Eleazar Jiménez en el primer tablero propició que le otorgaran el título de Maestro Internacional… tres años después, en 1963. Como se aprecia, el mejor rendimiento fue el de Cobo, quien comenzó muy mal, perdiendo cuatro partidas entre las rondas segunda y sexta, pero se recuperó de manera espectacular, al ganar siete seguidas, entre la penúltima de la fase clasificatoria y las cinco primeras de la final.

 Este fue el debut olímpico para Jiménez, primer tablero cubano hasta Lugano 1968. La segunda para Cobo, quien disputó ocho entre Helsinki 52 y Skopje 72; la segunda y última para el doctor Juan González, y la única para Román García y Raúl Cárdenas.

 Histórico el hecho de que esta fue la primera delegación cubana que visitóla República Democrática Alemana, un aliado deportivo de Cuba mientras existió ese país.

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