Las Olimpíadas Mundiales de Ajedrez (XIII)

Las Olimpíadas Mundiales de Ajedrez (XIII)


Por Jesús G. Bayolo


SENSACIONAL DEBUT DE TAL EN MUNICH 1958

Munich, que había organizado una olimpíada que no valió en 1936, cuando su club de ajedrez festejaba el centenario de vida, fue la sede que escogióla República Federal de Alemania para celebrar la decimotercera cita en 1958, en esta ocasión con motivo de otro aniversario, el 800 de la fundación de la ciudad. Cobró vida entre el 30 de septiembre y el 23 de octubre.

Existía a la sazón un gran auge del ajedrez, pues acababa de concluir el Interzonal en Portoroz, Yugoslavia, con el brillo que le dieron el genial Mijail Tal y la espectacular actuación de Robert Fischer, quien se  hizo Gran Maestro con 15 años, al tiempo que se convertía en uno de los candidatos a la corona…

El récord de países participantes subió dos escalones en Munich, hasta 36. Cuatro grupos clasificatorios y finales A, B y C fue el formato organizativo. Pasaron a la final A los tres primeros de cada grupo eliminatorio, que resultaron ser: URSS, Bulgaria, Austria, España, Estados Unidos,  RFA, Checoslovaquia, Yugoslavia, Suiza, Argentina, RDA y Gran Bretaña.

Lo más sorprendente fue la no clasificación de Hungría, con estos jugadores  regulares: Szabo, Barcza, Portisch y Bilek. Quedaron cuarto en se grupo inicial, detrás de España, EE.UU. yla RFA.Despuéslos magyares ganarían el grupo B, escoltados por holandeses y canadienses. El grupo C se lo agenciaría Noruega, seguido de Filipinas y Sudáfrica.

 ¿POR QUÉ NO CLASIFICÓ HUNGRÍA?

Pues porque Colombia se lo impidió, ganándole en la penúltima ronda 3-1… Pero esta es una historia que merece ser contada:

Cuado Colombia asistió a su primera olimpíada, Ámsterdam 1954, le tocó en la primera ronda contra Hungría, recién llegados de un viaje de 24 horas desde Bogotá, con escalas en Barranquilla, Curazao,La Habana, Washington, Montreal y Shannon. Los agotados colombianos recibieron blanqueada de 4-0.

En la siguiente cita, Moscú 1956, poco antes de que Hungría fuera el primer equipo en ganarle un match a la URSS en olimpíadas, contra los colombianos solo pudieron empatar el match.

Así, llegamos a Munich 1958, y cuando parecía que como de habitual Hungría iba a clasificar para discutirla Copa Hamilton Russell, sobrevino ese sorprendente resultado, que puede considerarse como el más sonado de Colombia en olimpíadas. Ocurrió así:

Miguel Cuellar derrotó a Laszlo Szabo y poco después Pedro Martín se impuso a Forintos, mientras Luis Augusto Sánchez y Boris de Greiff empataban con Barcza y Portish. Resultado: 3-1 favorable a Colombia.

Cuenta Boris de Greiff que esa hazaña “mereció una mísera columna en el periódico bogotano El Tiempo, debajo de un titular a lo largo de la página que nos daba la gratísima noticia que los Dodgers habían vencido a los Yankees en lo que ellos llaman Serie Mundial de Béisbol”.

Todavía esta historia no concluye: como ambos equipos quedaron en el grupo B, tuvieron que enfrentarse nuevamente. Los magyares iban deseosos de venganza, pero… ¡otra vez Cuellar derrotó a a Szabo!, Boris empató con Bilek, Martín con Honfi y Sánchez cayó ante Barcza, para un nada pacífico empate a dos puntos.

Cinco puntos y medio de ventaja sacóla Unión Soviéticaen la final a Yugoslavia, otra vez subtitular, y de este modo alcanzó su cuarta victoria al hilo, desde su estreno en Helsinki-52, para empatar con Estados Unidos en lo referente a títulos olímpicos, con cuatro. Hasta ese momento seguían a estos dos grandes Hungría, con dos triunfos, y Polonia, Alemania y Yugoslavia, con uno per cápita.

Entre el 11 y el 23 de octubre se efectuó la fase conclusiva, con el siguiente orden: 1-URSS, 34,5; 2-Yugoslavia, 29; 3-Argentina, 25,5; 4- Estados Unidos,       24;  5- Checoslovaquia, 22; 6- RDA, 22; 7- RFA, 22; 8- Suiza,19; 9- España,17.5; 10-  Bulgaria, 17; 11-Inglaterra, 16, y 12- Austria, 15,5 puntos.

El equipo soviético solo perdió una partida de las 76 disputadas, y nada menos que del campeón mundial Mijail Botvinnik, en la fase prelimar frente al MI austriaco  Andreas Duckestein, a quien derrotó cuando se volvieron a medir en la final. Cuatro de sus seis integrantes ganaron medallas de oro por tableros. Veamos en la siguiente tabla cómo fue el rendimiento individual de los campeones, incluyendo las dos fases:

Mijail TAL

 

PJ

G

T

P

Ptos.

%

Botvinnik

12

7

4

1

9

75

Smislov

12

7

5

9½

79.2

Keres

12

7

5

9½

79.2

Bronstein

12

7

5

9½

79.2

Tal

15

12

3

13½

90

Petrosian

13

8

5

10½

80.8


El cuadro de los medallistas de oro es muy similar. Solo hay que sustituir los dos primeros renglones y poner al yugoslavo Gligoric en el uno con 12 de 15 para el 80 por ciento, y al canadiense Frank Ross Anderson en el dos, con 19,5 de 13 para el 80,8 por ciento. Algo muy curioso es que este Anderson, de quien no hay noticias de que haya sido un gran gladiador en torneos, conquistó aquí su segunda medalla de oro olímpica, pues ya la había ganado en Ámsterdam 1954, en la misma posición.

Algo no acostumbrado es que el danés Bent Larsen fue premiado como el mejor en la final B y el filipino Borja como el mejor en la final C.

Por todo lo alto fue el fenomenal debut olímpico del jovencito Mijail Tal (el mejor por ciento entre todos los jugadores), quien a la cita siguiente acudiría en el primer tablero como campeón mundial.


Pérez, proporcionó la anécdora...

UNA ANÉCDOTA…

También hizo su debut olímpico en Munich-58 un español que pocos años más tarde se radicara en Cuba, Francisco J. Pérez, quien quedó admirado ante la presencia de Tal y nos aportó la siguiente anécdota: “El día anterior al encuentro URSS-Suiza, Walther, el famoso maestro helvético, que en Moscú tuvo a Keres, llevando las negras al borde de la derrota, me dice: -Mañana van a dar por televisión el partido de fútbol Inglaterra-URSS y como llevo las blancas pienso jugar a tablas frente a Tal para terminar pronto…

“Cuando llevábamos dos horas de juego se me ocurrió acercarme al tablero ocupado por Tal y Walther y cual no sería mi sorpresa cuando me encuentro que los propósitos pacíficos de éste último no se estaban cumpliendo de modo alguno.  Walther, con una hora y cuarenta y cinco minutos de tiempo gastado por quince de su adversario, tenía una pieza de más pero dos de las suyas se encontraban amenazadas y su rey se paseaba por regiones de sospechoso peligro.

Posteriormente supe que mi amigo suizo no llegó a tiempo para ver el fútbol, pero se consoló recibiendo un gol de belleza en su partida, anotado por Mijail Tal”.

Otras excelente actuaciones llevaron al podio a Yugoslavia (Gligoric12/ 15, Matanovic 9.5/13, Ivkov 9.5/15,  Trifunovic 7/ 11, Durasevic 6.5/ 11 y Fuderer 8/ 11) y ala Argentina, que esta vez compitió sin Najdorf (Pilnik 9/ 15, Panno 12/16, Eliskases 10.5/ 17,  Sanguineti 9.5/ 15, Redolfi 5/9 y  Emma 2.5/ 4).

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *